Despois da máis longa precampaña e coa sensación de apenas cambios en carteis e discursos dun día para outro, abriu formalmente a campaña electoral.
nada se puede esperar desde este viciado sistema de partidos, por mucho que los espadas y banderilleros de cada formación, en su endiosada tarima, definan los fastos que inician con nocturnidad y buena carge de alevosía como la fiesta de libertad o la hora del pueblo. la campaña electoral es otra demostración, bien palpable, de la lejanía de esta nueva burguesía política del común de los ciudadanos.
creo que ésta que nos ocupa empezó justo cuando remató la de las elecciones locales, por lo que vamos avanzando, cual juego de la oca, hacia un sistema político en el que el trabajo de las organizaciones no proscritas para nada se sostiene en servir al pueblo si no, más bien, en retroalimentar a esas mismas corporaciones: la política y su apoltronada clase como un fin en sí mismo y no como un medio.
más que preocupación o miedo, esta constatación lo que me produce es sonrojo, vergüenza ajena, por el método depurado y constante mediante el cual nuestros representantes se han convertidos en profesionales de la traición y de la mentira. su presencia en los medios se hace reiterada y cuasi coloquial ( a veces incluso socarrona y paternal ) al tiempo que sus gabinetes y legisladores promueven ordenamientos que delimitan, cada vez más, las libertades de los que se creen usufructuarios de las ventajas de este sistema.
y al cabo poco importan los resultados. ellos, como las grandes figuras del barcelona o del real madrid, siempre ganan. para el contribuyente espantado queda la derrota, el sabor amargo de las noches postelectorales, el caminar por una calle solitaria con el pendón derrotado y la lágrima a medio paso entre la gargante y la mirada. ellos, en sus cuarteles de invierno del ritz o del palace, templan aceros en espera de otros días, sabedores de que su caudal estará, siempre, a buen recaudo.
E que facemos logo, camiñamos por esa rúa sen sentido co amargor na boca? cal é a nosa alternativa? pasar de todo e loitar pola supervivencia como simples monos?
"Viciado sistema de partidos", dis? Máis ben é o propio sistema o vicio, non é nada que se viciara partindo un sistema virtuoso de partidos. Toda usurpación (a representación partidista é iso nin máis nin menos) da soberanía é vicio anti-democrático en si mesma. A alternativa necesaria xa está aquí: chámase Democracia Directa e as NTIC fana posible por fin.