Versións xenéricas do antirretroviral Efavirenz poderán ser fabricadas ou importadas logo de que o presidente brasileiro lle outorgase a “licenza compulsoria” á patente.
Lula da Silva fixo caso a recomendación do seu Ministerio de Saúde e rematou coa patente da menciña, logo de rexeitar unha proposta de desconto do 30% realizada polo laboratorio Merck Sharp&Dhome. O medicamento é utilizado en Brasil por preto de 75.000 pacientes con sida na rede pública de sanidade, o que supón un custe de 31,6 millóns de euros ao ano.
Con esta licenza, Brasil poderá comezar a produción nacional da menciña ou mesmo importar xenéricos, prexudicando así o laboratorio MSD, que comercializaba en exclusiva o Efavirenz no país suramericano.
Segundo a lexislación internacional, un estado pode romper a patente dunha menciña, a través dunha licenza compulsoria, por mor de casos de emerxencia pública. Os últimos datos feitos públicos polo Ministerio de Saúde de Brasil sinalan que na actualidade o país conta con 433.000 casos de sida.
Esta é a primeira vez que Brasil rompe cunha patente, o que provocou que desde o laboratorio afectado se advertise de que se estaba a enviar unha sinal “decepcionante” aos produtores farmacéuticos á hora de realizar inversións para atender doenzas que afectan os países pobres.
Haberá que financiar proxectos de investigación desde organismos públicos para evitar que estes traficantes das farmacéuticas manexen o mercado das menciñas ao seu antoxo e así non se preocupen máis polos "sinais decepcionantes"
Esta es una “buena noticia” ya que el SIDA es una terrible enfermedad. Pero es bueno saber lo siguiente y analizarlo. Los medicamentos retrovirales (contra SIDA) son una línea de investigación continua ya que lamentablemente no curan la enfermedad. Cada día los grandes laboratorios analizan nuevas moléculas con la finalidad de encontrar un producto menos toxico y mas eficiente contra el virus. Y si es posible, curar la enfermedad.
Lo lamentable en esta sociedad mercantilista, es que si un producto no da ganancias para poder justificar el mantenimiento de líneas de investigación, esto puede conducir al cese o disminución en la búsqueda de nuevos productos por falta de incentivo económico. Esta es una realidad pura y dura.
En algunos países se apoyan empresas que fabrican “genéricos” alegando que bajan los costos. Esto no es totalmente cierto, ya que las mismas no asumen las inversiones que significa el desarrollo de un medicamento y en muchos casos son inferior calidad, determinando en muchos casos fracasos terapéuticos y hasta la muerte prematura de pacientes. En algunas oportunidades estas empresas fabricantes de genéricos son mas mercantilistas que las grandes corporaciones, ya que mantienen precios en base a sacrificar los controles de calidad en la preparación de las formulas y la utilizan de materia prima de dudosa procedencia y confiabilidad.
Yo creo que lo razonable es negociar con las corporaciones y que los gobiernos asuman parte de los costos del desarrollo de las formulas. De tal manera, que cuando se obtenga un producto eficaz, el gobierno sacrifique su potencial ganancia como promotor del desarrollo y destine la misma a la disminución de costos en los medicamentos.
Si esta u otra estrategia no se realiza, simplemente las empresas dirigirán los recursos a otras líneas comerciales y abandonaran parcial o totalmente el desarrollo de retrovirales.
De tal manera que si Merck Sharp&Dhome no puede comercializar sus productos contra el SIDA simplemente hará lo antes señalado. Serán los pacientes los que pagaran por una medida buena pero puntual, y totalmente condenada al fracaso a mediano o largo plazo.